Haciendo que las cosas sucedan...

Al ser el producto elaborado a partir de papeles y cartones ya utilizados, reduce la cantidad de desechos no reutilizables que se generan por las urbes. Además. El proceso de producción de la fibra de celulosa, es un proceso en seco, es decir, que no produce efluentes contaminantes y es, comparativamente con los procesos de producción de otros aislantes, el que menor emisión de CO2 a la atmósfera genera. En adición a esto, el aislante de celulosa reduce el consumo de energía y gas utilizados para calefacción y refrigeración y esto también conduce a la disminución de emisión del CO2 a la atmósfera.

En primer lugar, el aislante de celulosa genera un gran confort tanto térmico como acústico para el usuario. El precio que tiene el aislante es económico comparándolo con otros aislantes con similares prestaciones. Y, al fabricarse a partir de papel utilizado, aporta al mercado de recolectores de este tipo de materiales, que hoy en su mayoría en Argentina es informal, pero que se están generando distintos mecanismos para reconocer a esos trabajadores y su labor.

El uso de aislantes térmicos en las construcciones favorece a la reducción del consumo de energía eléctrica y gas, reduciendo hasta un 40% el monto de la factura de estos servicios. Además, Eco aislación busca generar una red de aplicadores en todo el país, lo que genera empleo y empuja al crecimiento de la economía del país.